FERC determina que Terminal de Gas Natural en el Puerto de San Juan se construyó sin su autorización

22 de marzo del 2021

La Comisión Reglamentadora de Energía Federal (FERC, por sus siglas en inglés) determinó que el Terminal de Gas “Natural” Licuado (GNL) de la compañía New Fortress Energy en el Puerto de San Juan se construyó y opera sin cumplir con la Ley Federal de Gas Natural, informaron las organizaciones de la Alianza de Energía Renovable Ahora (AERA).

Por lo tanto, la agencia federal asumirá jurisdicción, requiriéndole a New Fortress someter una solicitud para determinar si procede o no autorizar la operación del terminal.

La decisión de FERC responde a múltiples reclamos y gestiones de las comunidades cercanas al Terminal no autorizado de New Fortress, así como grupos religiosos, ambientales y civiles puertorriqueños. Las organizaciones que componen a AERA y otras entidades advirtieron al ente federal sobre la peligrosidad que representa el Terminal de GNL de New Fortress altamente explosivo y contaminante.

New Fortress comenzó la construcción y operación del terminal en el Puerto de San Juan para suplir gas metano a las unidades 5 y 6 de la Central Eléctrica en Puerto Nuevo y a empresas privadas. Además, New Fortress construyó el terminal sin cumplir con el requisito de preparar una consulta de ubicación y sin oportunidad para que las comunidades cercanas y los grupos afectados participaran de vistas públicas.

“Sentimos algo de alivio al saber que al fin se va a comenzar a intervenir con esta situación que nos preocupa porque no queremos que ocurra otro accidente como Capeco o como Humberto Vidal. No se puede esperar que ocurra una tragedia para entonces tomar acción. Todas las vidas valen y las personas merecen sentirse seguras donde residen”, aseveró Sary N. Rosario, residente de Puerto Nuevo Norte.

La volatilidad del gas metano expone a comunidades vulnerables a riesgos de accidente por explosión, ya que las residencias más cercanas al terminal de New Fortress se encuentran aproximadamente a 400 metros de distancia de esta facilidad. De igual manera, la quema de gas metano causa problemas respiratorios, incluyendo asma, entre otros efectos adversos a la salud de los residentes, lo cual es especialmente peligroso en tiempos de la pandemia de COVID-19, aseguró Rosario.

Las organizaciones de AERA y diferentes sectores del país han alzado sus voces de alerta ante los riesgos de seguridad y salud que esta operación representa, especialmente para las comunidades de Sabana, Amelia y Vietnam de Guaynabo, y para la Barriada Borinquen y Puerto Nuevo Norte de San Juan.

“Las personas que viven cerca de este terminal tienen preocupaciones legítimas concernientes a su vida y salud”, resaltó Rosario. “Este es un asunto de eco-justicia para las comunidades y también de justicia climática, ya que la quema de combustibles fósiles como lo es el gas metano contribuye a las nefastas consecuencias de la crisis climática”.

Las organizaciones que componen a AERA y la Hermandad Pastoral de Puerto Nuevo, que incluye a pastores de iglesias en estas comunidades, solicitaron la intervención de FERC en este caso. Felipe Lozada Montañez, Obispo Emérito de la Iglesia Evangélica Luterana en Puerto Rico, indicó que “defender la vida es lo principal y una parte fundamental es defender el ambiente, que es parte de la creación”.

New Fortress también se encuentra bajo investigación legislativa por las irregularidades bajo las cuales construyó y está operando el terminal.

AERA promueve la propuesta de Queremos Sol (queremossolpr.com) que reclama a la AEE la instalación de sistemas solares en los techos de las propiedades de las y los abonados como principal alternativa de generación de energía eléctrica en Puerto Rico. 

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Demandan a New Fortress por violaciones a reglamentos ambientales

Grupos ambientalistas denuncian que la compañía comenzó a crear esta infraestructura en los muelles A, B y C de la bahía sin revisiones de índole ambiental, sin estudios de riesgo y sin informarle a las comunidades aledañas.

El Sierra Club de Puerto Rico, grupos comunitarios del barrio Sabana en Guaynabo y El Puente: Enlace Latino de Acción Climática presentaron una demanda contra la compañía de importación de gas metano “New Fortress”.

Desde el año pasado estos grupos han levantado la alerta sobre el desarrollo de un muelle de importación de gas metano licuado altamente volátil, conocido también como gas natural licuado, en la Bahía de San Juan.

La compañía “New Fortress” comenzó a crear esta infraestructura en los muelles A, B y C de la bahía sin revisiones de índole ambiental, sin estudios de riesgo y sin informarle a las comunidades aledañas. Las entidades demandantes buscan detener la importación de gas metano y las operaciones de dicha empresa en la Bahía de San Juan.

Entre las alegaciones se incluye pruebas de que “New Fortress” construyó y opera el proyecto de gas sin poseer una Consulta de Ubicación ni una Declaración de Impacto Ambiental. La misma empresa “New Fortress” ha reconocido que existen riesgos de accidentes, derrames, explosiones y fuegos en su proyecto de gas. La demanda presenta pruebas de que la empresa violó el debido proceso de ley y las comunidades no recibieron ninguna notificación ni tuvieron acceso a un proceso de vistas públicas.

El gas metano, también conocido como gas natural, es un combustible fósil que no tenemos en Puerto Rico y al igual que el petróleo está atado a un mercado con fluctuaciones económicas. Los muelles de importación de gas metano licuado son peligrosos e incensarios. Un liqueo o explosión en caso de accidentes crea unas nubes de alta peligrosidad por fuegos y explosiones, tanto en las inmediaciones del accidente como a considerables distancias donde se desplace la nube volátil, las cuales pueden ser transportadas por los vientos y otras condiciones.

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